Disfemia o Tartamudez

Disfemia o comúnmente llamada tartamudez es un trastorno de la fluidez del habla caracterizado por la dificultad para organizar los actos motores que generan las palabras. De acuerdo a la Clasificación Internacional de Enfermedades y otros Trastornos CIE 1O de la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos menciona que la tartamudez “se caracteriza por frecuentes repeticiones o prolongaciones de sonidos, sílabas o palabras, por frecuentes muletillas o con pausas que rompen el flujo del habla, es un trastorno del ritmo del habla, en el que el individuo sabe exactamente lo que quiere decir, pero al mismo tiempo, es incapaz de expresarlo debido a repeticiones, prolongaciones e interrupciones involuntarias de los sonidos”. La disfemia a nivel fisiológico es una interrupción verbal a la hora de comunicarse, ya sea con bloqueos, contorsiones y repeticiones cuando eres descubierto, por otro lado están los tartamudos de “closet” o encubiertos, aquellos que esconden la condición con muletillas, sustitución de palabras, manipulación y evasión de situaciones. La tartamudez afecta al 5% de la población infantil a nivel mundial y al 1.5% de adultos, es más común en el sexo masculino, algunos expertos vinculan a un exceso de dopamina en el cerebro, el cual afecta más a los hombres que a las mujeres​.

La tartamudez es genético, neurológico y hereditario, está asociado a diversos comportamientos secundarios que se clasifican como ​evitativos como ​aislamiento social, uso de circunloquios o sinónimos para evitar pronunciar la palabra con la que el hablante piensa que se va a bloquear, ​de distracción que son tics, muecas y sonidos previos al tartamudeo, ​fisiológicos, ​enrojecimiento, incremento de la adrenalina y pulso cardíaco y psicológico baja autoestima, frustración, depresión y ansiedad, por lo cual, ​la doctora Itzel Graciela Galán López, neuropsicóloga y profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM, explica que la tartamudez no es una patología emocional por sí misma, ya que un porcentaje considerable de los pacientes con disfemia o tartamudez padecen ansiedad ante la dificultad para expresarse de manera adecuada, por lo tanto la ansiedad aumenta las dificultades para comunicarse con fluidez, así mismo, las personas con disfemia padecen repercusiones psicológicas, ya que notan que su capacidad para comunicarse no es igual que la de los demás y esto afecta su socialización en los diferentes ámbitos en los que se pudiesen relacionar, como trabajo, escuela, familia.

La Neuropsicología menciona que en muchas ocasiones, las alteraciones del lenguaje no generan preocupación cuando se generan, ya que los padres suelen pensar que es por que los niños están aprendiendo a hablar, por lo que llegan a la conclusión que cuando empiecen a desarrollarse y crecer, estos mejoraran en su habla por lo tanto el problema desaparecerá, entre los 22 y 28 meses se puede detectar la disfemia y a los 2 años se puede identificar si su problema para pronunciar las palabras sigue o ya ha desaparecido o mejorado. De acuerdo a la Asociación Argentina de Tartamudez, durante los 3 a los 6 años de edad, los padres deben de observar el comportamiento del habla de manor, en este periodo, el menor atraviesa un proceso difícil, está desarrollando habilidades del lenguaje, las repeticiones, prolongaciones e interrupciones involuntarias de los sonidos son normales, si no van acompañadas de esfuerzo o incomodidad al hablar.

Habitualmente, se dice que la tartamudez es causada por problemas emocionales, sin embargo, las investigaciones demuestran que son muchos los factores, que intervienen para desarrollar la tartamudez. De acuerdo con el Dr. Luis Antonio Pando Orellana, Neuropsiquiatra de la UNAM y por la McMaster University, Faculty of Health Sciences, la tartamudez no es una enfermedad, sino una condición que tiene implícitos 3 ejes fundamentales:

TERAPIAS PARA LA TARTAMUDEZ

¿En qué momento debe haber tratamiento?
Se debe realizar una evaluación acudiendo con un fonólogo, debido a la tartamudez puede ser desde los 8 meses.

Según el Dr. Goncalo Leal, los tratamientos y terapias para niños es la siguiente:

●Niños
Tratamiento para niños:

  • Terapia indirecta: bajar la presión del tiempo, trabajar con la familia, que vaya adecuándose a los tiempos del niño, es decir, que la familia hable más despacio y pausado.
  • Terapia directa: el niño es consciente de la tartamudez y de lo difícil que es para el comunicarse, por tanto se trabajan mediante metodologías de reconstrucción del habla para que el niño empiece a hablar lento y pausado.

Existen actividades lúdicas para niños, sin embargo para poder iniciar en estas actividades depende del tipo de tartamudez del niño.

  • Lo principal es empoderar al niño.
  • Aplicar jerarquía lingüística de los más simple a lo más difícil.
  • El niño debe de divertirse, para que se sienta buen comunicador.
  • Teleterapia para la tartamudez, es una realidad muy fuerte combinada con la terapia presencial por tanto se tiene que involucrar a la familia en el tratamiento.

Adultos
Con adultos, o adolescentes se trabaja en conjunto a psicólogos, con terapia conductual y grupos de autoayuda, así como con médicos para tener una medicación.

Las terapias para adultos tienen como principales objetivos:

• Ser capaz de hablar en cualquier sitio, en cualquier situación y con cualquier persona

• Ser capaz de comunicar de una forma eficiente y eficaz

• Ser capaz de comunicar sin sentimientos negativos asociados

Las intervenciones terapéuticas buscan desarrollar sus competencias para mejorar la comunicación oral y la consecuente mejoría en la calidad de vida de quien tartamudea.

A pesar de todos los avances que se han tenido en las metodologías clínicas y terapéuticas utilizadas en el tratamiento de la tartamudez, muchas de las personas que tartamudean continúan teniendo dificultades en comunicarse a lo largo de sus vidas.

Por tal motivo se crea Proyecto Ernest.

Proyecto Ernest nace por el esfuerzo constante de buscar una solución a la tartamudez. Fue así como Perla Ernest, nuestra fundadora, probó y reforzó metodologías que le permitieron tener grandes logros en su comunicación y en su vida profesional. A así como nuestro modelo es basado en el SER, HACER TENER de la UNESCO.

Proyecto Ernest ha transformando la tartamudez, ya que es una comunidad de adultos que crecimos con tartamudez y hoy nos entrenamos en 4 aspectos: ​Físicamente, Emocionalmente, Mentalmente, Paz interna y creatividad.

Trabajando de esta manera creamos nuevos caminos neuronales que impactan de manera significativa en nuestro ​ LIDERAZGO, TOMA DECISIONAL Y PERSONALIDAD

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